Cómo declarar un siniestro paso a paso: lo que tienes que hacer en las primeras 24 horas

Cuando ocurre un siniestro —un accidente de coche, una inundación en casa, un robo, un incendio— la situación genera estrés y confusión. Y es justo en ese momento cuando hay que tomar decisiones que afectarán directamente a la indemnización que recibirás.

No hace falta conocer todos los entresijos de tu póliza de memoria. Pero sí conviene saber cuáles son los pasos básicos que debes dar, en qué orden, y qué errores evitar. Eso es lo que explicamos en este artículo.

Lo primero: la seguridad

Antes de pensar en seguros, partes o teléfonos, lo primero siempre es garantizar la seguridad de las personas. Si hay heridos, llama al 112. Si hay riesgo de incendio, gas o derrumbe, desaloja el lugar y aléjate. Ningún trámite de seguros tiene más prioridad que la seguridad física.

El plazo para comunicar el siniestro

En España, el plazo general para declarar un siniestro a la aseguradora es de siete días hábiles desde que el asegurado tiene conocimiento del incidente. Este plazo está establecido en el artículo 16 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. Sin embargo, muchas pólizas establecen plazos distintos en sus condiciones particulares (a veces más cortos), por lo que conviene revisar tu contrato.

Declarar tarde no implica automáticamente la pérdida del derecho a indemnización, pero si la demora ha dificultado la investigación del siniestro o ha aumentado los daños, la aseguradora puede reducir la indemnización o negarse a pagarla. Por eso, la recomendación siempre es comunicarlo cuanto antes.

Los pasos a seguir

Paso 1: Documenta todo antes de tocar nada

Antes de retirar escombros, limpiar agua, mover el coche o recoger objetos dañados, haz fotografías y vídeos del estado en que está todo. Esto es fundamental: la documentación visual es tu principal herramienta para acreditar los daños ante la aseguradora.

Lo que debes registrar: - El origen del daño (la tubería rota, el punto de impacto del coche, la cerradura forzada). - Todos los objetos dañados, uno por uno. - El estado general del espacio afectado. - Si hay terceros implicados, sus datos (nombre, DNI, matrícula, aseguradora).

Paso 2: En caso de robo, accidente con terceros o actos vandálicos, interpón denuncia

Muchas pólizas exigen la presentación de una denuncia policial para tramitar indemnizaciones por robo, vandalismo o determinados tipos de daños a terceros. Puedes hacerlo en cualquier comisaría de Policía Nacional o Guardia Civil, y también a través de la sede electrónica de la Policía Nacional para los casos en que no haya detenidos.

En accidentes de tráfico entre varios vehículos, el documento clave es el parte amistoso de accidente (también llamado Declaración Amistosa de Accidente o DAA). Si hay acuerdo entre los conductores sobre cómo ocurrió el siniestro, este documento firmado por ambas partes acelera enormemente el proceso. Si no hay acuerdo, es imprescindible llamar a la policía para que levante atestado.

Paso 3: Comunica el siniestro a tu aseguradora o correduría

Puedes hacerlo por varios canales: - Teléfono de asistencia (disponible 24 horas en la mayoría de aseguradoras para emergencias). - Área de cliente en la web o app móvil de la aseguradora. - A través de tu correduría, que puede gestionar la comunicación en tu nombre y hacer un seguimiento del expediente.

Cuando llames, ten a mano: - Número de póliza. - Fecha, hora y lugar del siniestro. - Descripción breve de lo ocurrido. - Datos de terceros implicados, si los hay.

Paso 4: Facilita la documentación adicional que te pidan

Según el tipo de siniestro, la aseguradora puede solicitar: - Fotografías de los daños. - Facturas o presupuestos de reparación. - Copia de la denuncia policial. - Parte amistoso o atestado policial (en siniestros de coche). - Facturas de compra de los objetos dañados o robados (especialmente para bienes de valor).

Recopila esta documentación con calma y entrégala por los canales que indique la aseguradora, guardando siempre una copia para ti.

Paso 5: El perito de la aseguradora

Para siniestros de cierta envergadura, la aseguradora enviará un perito a valorar los daños. El perito trabaja para la compañía, no para ti. Su informe es determinante para fijar la indemnización.

Si crees que la valoración del perito no refleja los daños reales, tienes derecho a contratar un perito independiente y, si hay discrepancia, iniciar el proceso de dirimen mediante un tercer perito de común acuerdo. Este proceso está regulado en el artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro.

Paso 6: Sigue el estado del expediente

La aseguradora tiene la obligación de abonar el importe mínimo de lo que pueda deber en los 40 días siguientes a la recepción de la declaración del siniestro. Si transcurrido ese plazo no ha habido respuesta o el pago se demora injustificadamente, puede aplicarse un recargo de intereses según la Ley de Contrato de Seguro.

Errores frecuentes que conviene evitar

Esperar demasiado para comunicar el siniestro. Aunque perder el derecho no es automático, sí puede complicar la tramitación.

Reparar o limpiar antes de documentar. Una vez que el daño desaparece sin registro visual, demostrar su alcance se vuelve mucho más difícil.

No guardar las facturas de los objetos dañados. En siniestros de robo o incendio, las facturas de compra son la prueba más sólida del valor de lo perdido.

Firmar el parte amistoso sin leerlo bien. El parte amistoso tiene efectos legales. Si la descripción de los hechos no refleja fielmente lo que ocurrió, puede perjudicarte en la liquidación del siniestro.

No reclamar si la indemnización no te parece justa. Tienes derecho a impugnar la valoración del perito de la aseguradora y a presentar reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de la compañía. Si no obtienes respuesta satisfactoria, puedes acudir a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

El valor de tener una correduría al lado

Cuando tienes un siniestro y lo gestionas directamente con la aseguradora, estás solo ante una compañía con departamentos especializados en liquidar siniestros. Cuando lo haces a través de una correduría como JPV Seguros, tienes a alguien de tu lado: que conoce tu póliza, que habla con la aseguradora por ti, que hace seguimiento del expediente y que te defiende si la resolución no es justa.

Esto no tiene coste adicional para el asegurado. Es parte del servicio que presta una correduría.

Si has tenido un siniestro reciente y no sabes cómo gestionarlo, o si quieres que revisemos tu póliza antes de que pase algo, en JPV Seguros estamos en Av. Llanes 18, Sevilla.

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